La forja es una de las técnicas más antiguas del trabajo del metal. Consiste en calentar el hierro o el acero a altas temperaturas para poder moldearlo mediante golpes, presión o herramientas específicas, dando forma a piezas resistentes y de gran belleza.
El término forjado hace referencia al resultado de este proceso: una pieza metálica trabajada para adquirir su forma definitiva, combinando resistencia, funcionalidad y un marcado carácter artesanal.
Las esculturas de Forjasport están inspiradas en esta tradición. La empresa española combina los conocimientos de la forja tradicional con procesos de fabricación actuales para crear figuras decorativas de excelente calidad y gran nivel de detalle.
Una vez terminadas, las piezas reciben un esmaltado y cocción al horno, un proceso que realza la intensidad de los colores, protege el metal frente al paso del tiempo y proporciona un acabado brillante, resistente y de gran belleza.
Cada figura representa escenas y símbolos característicos de la cultura española, como el flamenco, los toros, el Camino de Santiago, Don Quijote o distintos oficios y personajes tradicionales, convirtiéndose en un recuerdo original y lleno de personalidad.
Para su conservación, basta con limpiarlas con un paño suave y seco y evitar la humedad prolongada.
Una artesanía contemporánea que mantiene vivo el espíritu de la tradicional forja española, combinando la fuerza del metal con la belleza del esmalte.